Si vas a probar una progresión en ruleta, primero poné en orden tu punto de entrada y tus límites de sesión. En celuapuestas podés arrancar desde ttps://celuapuestascasinoar.com/ y definir tu tope en pesos antes de jugar: sin corte, cualquier sistema se convierte en excusa para apostar más.
Qué es D’Alembert y por qué engancha a principiantes
D’Alembert es una progresión aritmética pensada para apuestas que pagan 1:1 (rojo/negro, par/impar, falta/pasa). La regla es fácil:
- Si perdés, subís 1 unidad.
- Si ganás, bajás 1 unidad.
Se volvió popular porque no duplica como la Martingala y “se siente” más controlada. En el marco general, la ruleta se entiende como “un juego de azar”. – Wikipedia
Cómo se aplica con un ejemplo en ARS (sin fantasías)
Elegís una unidad fija (por ejemplo, $200 ARS). Apostás siempre a una chance simple (rojo/negro, etc.):
- $200 → perdés → siguiente $400
- $400 → perdés → siguiente $600
- $600 → ganás → siguiente $400
- $400 → ganás → siguiente $200
En el papel parece prolijo: subís de a poco, bajás de a poco. En la vida real, lo que te mata no es la fórmula, es una racha larga en contra que te empuja a escalones cada vez más altos.
Lo que D’Alembert NO hace (y acá se cae el marketing)
- No cambia la ventaja matemática del juego.
- No “obliga” a que salga rojo después de muchos negros.
- No te salva de límites de mesa (cuando tu apuesta necesaria supera el máximo).
- No te protege de tu peor decisión: redepositar para seguir la progresión.
Si querés decirlo sin vueltas: no es un truco para ganar, es una forma de ordenar apuestas.
La trampa mental: confundir azar con “patrón”
Muchos se convencen de que “ya toca” porque ven repeticiones. Pero eso es tu cabeza buscando sentido donde no lo hay. “Azar” se define como “casualidad” o “suerte”, es decir, algo no controlable por el jugador. – Wikcionario
Esa definición te sirve como vacuna: si es azar, tu estrategia solo puede manejar montos y límites, no resultados.

Tabla: reglas que hacen que D’Alembert sea tolerable (y no destructiva)
| Situación | Error típico | Regla práctica con D’Alembert |
| 3–6 pérdidas seguidas | “Sigo hasta recuperar” | Definí máximo de escalones (ej. 6) y cortá |
| Subiste varias unidades | Cambiás de apuesta por ansiedad | No cambies de lógica en medio de la serie |
| Te falta “poco” para volver a unidad | Te quedás por orgullo | Cortá por límite de sesión, no por emoción |
| Ganaste dos seguidas | Subís igual “para aprovechar” | Bajá como marca el sistema o cerrá con ganancia objetivo |
| Te acercás al máximo de mesa | Te tentás a saltar unidades | Si el límite te aprieta, ya estabas fuera de plan |
El ajuste inteligente para Argentina: que el tope mande más que la progresión
Si querés usar D’Alembert sin autoengaño, definí antes de empezar:
- Unidad (ARS): lo suficientemente chica para soportar rachas.
- Máximo de escalones: tu “pared” (ej. 6 pérdidas).
- Límite por sesión: el corte final, pase lo que pase.
Eso es lo único serio que podés sacar de este sistema: disciplina.
Cierre
D’Alembert sirve si lo usás como control de conducta: subidas moderadas, bajadas moderadas y cortes claros. Si lo usás para justificar que “ya se va a dar vuelta”, entonces no estás aplicando estrategia: estás persiguiendo.